CONOCEMOS A LOS DEMÁS A TRAVÉS DE SU COMPORTAMIENTO

El conocimiento de los demás no puede ser directo como lo es el conocimiento de sí mismo. Tu no puedes captar directamente el pensar, el recordar, el alegrarse o entristecerse de otra persona. Pero si puedes enterarte de que vive esos fenómenos psíquicos a través de su semblante, sus gestos, sus actos y sus propias palabras. 

El conjunto de todas estas manifestaciones externas de la vida psíquica constituye su conducta o comportamiento.

Es indudable que todos tenemos, en diverso grado, una capacidad natural y espontánea para captar a través de la conducta las experiencias psíquicas del alma ajena. Y este conocimiento es sumamente necesario, pues cuanto mejor conozcamos a los demás, mejor será la comprensión entre la gente y, por lo tanto, las relaciones sociales. Para este objetivo es muy valiosa la ayuda que nos brinda la Psicología, pues ella estudia científicamente el comportamiento humano.